EL REINO DE LAS COMBIS Y CUSTER ASESINAS.

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Lima-Callao es una ciudad ubicada en un área estratégica de Sudamérica, una urbe en crecimiento con gran actividad comercial e inmobiliaria; con un centro histórico que es Patrimonio Cultural de la Humanidad. Pero tiene uno de los peores sistemas de transporte público del mundo. Las llamadas “combis asesinas” son un claro símbolo de la irresponsabilidad de las autoridades peruanas. Son ya varios años que venimos sufriendo cotidianamente la tortura de viajar en estos vehículos; lo que significa, entre otras cosas:

  1. Choferes infractores condecorados con multitud de papeletas que siguen al volante con total desprecio por las reglas de tránsito. Por ejemplo, todos los días hay que pelear en los paraderos, cuyos cruceros peatonales han sido expropiados por las combis y custer. Lo peor es que la gente se ha acostumbrado.
  2. Unidades que -por su tamaño- se prestan a maniobras temerarias. Muchas veces el viaje a toda velocidad se convierte en una experiencia involuntaria de aventura de alto riesgo.
  3. Cobradores que abren la puerta con el vehículo en movimiento.
  4. Carros en mal estado que sueltan sin reparo su humo venenoso; con su interior sucio y destartalado, con fierros pequeños que se salen por todas partes. Hay que tener cuidado con las rodillas. Y en muchos casos puertas bajas que ponen en riesgo las cabezas de los usuarios.
  5. Son demasiados vehículos y resulta imposible el control. Por eso tantos piratas y chiquillos al volante. E incluso se corre el riesgo de ser robado y/o secuestrado, como ha pasado tantas veces en zonas solitarias.
  6. Música estridente a todo volumen. No importa que sea las once de la noche, hay que soportar la bulla con estoicismo.
  7. Choferes, cobradores y “jaladores” lisurientos, aunque siempre hay excepciones. La falta de respeto es total contra damas y niños; cuando se les ocurre, estos jaladores miccionan en la calle delante de damas y niños, por ejemplo en la Plaza 2 de Mayo. Incluso se puede ver en las noches que algunos se drogan descaradamente; he visto casos de cobradores y jaladores “volando” en los paraderos de Lima al Callao.
  8. Incumplimiento de las rutas. Los choferes deciden cambiar el recorrido cuando se les ocurre y los pasajeros terminan expulsados “camino de cualquier parte”.
  9. Corrupción generalizada: es costumbre ver a los policías -varones- detener a las combis, llamar la atención  al chofer y luego irse juntos algunos metros para “arreglar”. Mientras tanto en la combi todos celebran el acto de corrupción y los niños escuchan y aprenden… país sin futuro.

Desgraciadamente los chalacos y limeños apuestan masivamente por el peor sistema de transporte del mundo. La locura colectiva.

Cultura combi, sinónimo de violencia y corrupción. ¿Cuántas víctimas más deben ser arrolladas para poner fin a este sistema?

Fotografías:

  1. El Paradero MINKA (Callao) es el infierno en la tierra. No hay reglas, no hay cámaras, no hay policías, no hay autoridad.
  2. Combi destartalada. Si las autoridades del Ministerio de Transportes y de los municipios de Lima y Callao usaran el transporte público, este maltrato no sería posible…

 

Virgilio Freddy Cabanillas.

peruanticuario@yahoo.es

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